

"Pequeños gestos, grandes cambios"
Trabajadora social de profesión y vocación, Sarai es luz en estado puro, y no solo por su pelo rubio, sino por la alegría y calidez que transmite a todos los que la rodean. Aunque es de las monitoras más novatas, su energía y capacidad de organización la hacen parecer ya una veterana, casi como si fuera una jefa en potencia. Siempre sabe qué decir y cómo ayudar, y si algo está en sus manos, sabemos que saldrá perfecto (por algo lo planifica absolutamente todo con 780 años de antelación). Su dedicación, cariño y responsabilidad hacen que cualquier actividad con ella sea un éxito. ¡Es imposible no contagiarse de su buena vibra y querer estar siempre cerca de ella!

